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Ideal Libertad

No respeto lo que haces, pero sí tu libertad

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Es un hecho de que la mayoría de liberales latinoamericanos conocen la famosa frase del académico argentino Alberto Benegas Lynch (h), la cual dice así: “El liberalismo es el respeto irrestricto por los proyectos de vida de otros”. Dicha frase ha sido difundida de forma masiva por personajes muy conocidos en el mundo liberal, tal es el caso de Javier Milei y Gloria Álvarez. Sin embargo, tengo la percepción de que muchos no comprenden exactamente a qué se refiere el autor con “respeto”, y esto lo sostengo ya que es habitual escuchar o leer, de parte de liberales, que no se debería criticar o condenar ciertas prácticas o estilos de vida que no afecten directamente a los demás, asumiendo que al hacer esto se estaría denotando cierta incoherencia ideológica e incluso un supuesto deseo de que las prohíban, lo cual, en mi opinión, se encuentra muy lejos de la realidad.


Abg. Rafael Eduardo Martínez Alcívar

Coordinador Local de Estudiantes por la Libertad Ecuador


En primer lugar, Benegas ya ha aclarado, en numerosas ocasiones, a qué se refiere con la palabra “respeto” en dicha frase 1 2 3. Es importante mencionar que en cada una de ellas coincide en que no significa adherir o compartir el proyecto de vida de otros ni tampoco el no poder dar una opinión sobre otras personas, ya sea para alabarlo o refutarlo. Realmente lo que quiere decir es que nadie está autorizado a utilizar la fuerza o amenaza alguna contra el prójimo por tener un proyecto de vida que no se comparte o se detesta (siempre y cuando tal proyecto no afecte el derecho ajeno).

En segundo lugar, que alguien critique negativamente las acciones, gustos, tradiciones, opiniones, creencias o valores de los demás, no quiere decir necesariamente que busque prohibirlas o sancionarlas; asimismo, el que alguien posea una opinión favorable acerca de ciertas acciones, gustos, tradiciones, opiniones, creencias o valores de los demás, o que alguien incluso las promocione o las intente inculcar, no quiere decir necesariamente que busque imponerlas a los demás.

Ahora bien, para explicar de mejor manera mi opinión, presentaré algunos ejemplos comunes que aclaran, de una manera muy práctica, estos postulados. Tales ejemplos los muestro a continuación:

  • José es un joven que opina que la famosa valla publicitaria de Calvin Klein, en la cual aparece un modelo negro que se identifica como “trans”, es grotesca por la fealdad de aquel modelo y por reemplazar a una mujer usualmente bella por un hombre feo. No obstante, aquello no quiere decir necesariamente que él quiera prohibir a las empresas de contratar modelos “trans” o estéticamente feos para su publicidad. José es un individuo que defiende el derecho de las empresas de contratar a quienes quieran, aunque en ciertas circunstancias no le agraden algunas decisiones. Si José se denomina liberal, es un liberal coherente.
  • Hablemos de María, la cual es una ferviente católica y que condena fuertemente la práctica y el consumo de la prostitución, ya que la considera inmoral y pecaminosa, por tanto desea que no se lleven a cabo ese tipo de acciones. Sin embargo, ella no quiere que el Estado prohíba todo lo relacionado con la prostitución ya que está a favor de la libertad de los individuos para hacer con sus cuerpos lo que quieran. Si María se autodenomina liberal, también sería coherente.
  • Tenemos a Juan, quien anhela que los productores de cine incluyan aún más a homosexuales, “trans”, mujeres “empoderadas”, negros, latinos, indígenas y asiáticos como personajes protagonistas en sus producciones, ya que considera que aquello visibilizaría a los grupos históricamente discriminados. Ahora bien, aunque él piense aquello, no está a favor de que el Estado se los imponga porque defiende la libertad de aquellos empresarios para elegir a los personajes que gusten. Si Juan es liberal, evidentemente guarda coherencia.

Considerando todo lo anterior, espero quede claro el hecho de que no debemos prejuzgar a un liberal por su opinión acerca del proyecto de vida de los demás, sino que debemos averiguar si este busca imponer o no su criterio por la vía estatal. Es solo de esta forma en que podemos evaluar si es coherente o no con ese emblemático concepto de liberalismo del gran Alberto Benegas Lynch (h).  

Referencias 

  1. Conferencia de Alberto Benegas Lynch (h): https://youtu.be/nLiGV3f0Z9Q
  2. Entrevista de Agustín Laje a Alberto Benegas Lynch (h): https://youtu.be/s2Rie_d3lpI
  3. Entrevista de Andrés Sebastián Díaz Ponce a Alberto Benegas Lynch (h): https://youtu.be/NivA7p25oU0

Esta publicación expresa únicamente la opinión del autor y no necesariamente representa la posición de Students For Liberty Inc. En el Blog EsLibertad estamos comprometidos con la defensa de la libertad de expresión y la promoción del debate de las ideas. Pueden escribirnos al correo [email protected] para conocer más de esta iniciativa.

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