En algunos países, el tópico de la defensa ha sido ampliamente abarcado. Diversos motivos, tanto históricos como culturales, pueden determinar si una nación cuenta con un fuerte (o débil) ejército, pero para el caso de Costa Rica, sobra decir que contamos con un cuerpo de seguridad nacional en su totalidad inexistente.
Esto ha sido causa de orgullo para nuestra pequeña nación. Pero parte de la preocupación que quiero manifestar en este texto, es que la paz y la libertad de Costa Rica está empezando a tambalear por el mismo motivo que nos hizo sentir tan seguros en el pasado.
Los tiempos han cambiado, y las amenazas que antes nos asolaban, ahora son distintas. Y si bien para cualquier persona puede resultar absurdo la “inexistencia” de un órgano militar, al menos aquí, esta “absurdez” forma parte de nuestra identidad. Y por muy necesario que parezca, dudo que cualquiera de nosotros busque reinstaurar un sistema como el que es habitual en el resto del mundo.
El problema radica en que, en el marco de la seguridad nacional, ya no solo se abarca la integridad territorial; también se abarca la ciberseguridad, y todo lo relacionado con la soberanía digital. Y por eso mismo, me temo que no es posible mantenerse con los brazos cruzados cuando está en juego la seguridad de nuestra información. La información de todos los costarricenses.
Esta discusión sobre la seguridad nacional ha sido relegada por algunos sectores políticos que, con razón, dudan de un cambio de paradigma. Pero la política de prevención y seguridad, lejos de ser algo perjudicial para el ciudadano medio, es, de hecho, su mayor garantía a la vida, a la libertad, y a la propiedad.
En este ensayo la propuesta es simple, y surge a partir de una problemática que, incluso el mismo secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, hizo mención en su última conferencia de prensa con el presidente Rodrigo Chaves: “Este es un país que (…) se enfrenta a un problema de ciberseguridad. (…) 110 millones de ciberataques para un país de este tamaño, es extraordinario, y lo han afrontado con mucha valentía.” (Rubio, 2025)
Costa Rica ha formado parte de la actual guerra cibernética global, quizás no como atacante, pero sí como receptor de ataques. Y dada la ubicación geográfica de este pequeño país, es normal que las grandes potencias busquen mover los hilos para ganarse el favor de un actor clave en la región, tal y como se disputan los territorios en otras partes del mundo.
Justamente por eso, la decisión que tome Costa Rica determinará de cual parte del mundo va a formar parte. Mikko Hypponen, experto en ciberseguridad, nos recuerda que: “En (…) 1980, en la Alemania Oriental comunista, si poseías una máquina de escribir, debías registrarla con el gobierno. Tenías que entregar una muestra de texto escrita con la máquina. Esto se hacía para que el gobierno pudiera rastrear de dónde provenían los textos.”
La relevancia de este asunto viene de mano con la contraparte de EE.UU. en este conflicto de intereses, y los múltiples frentes sobre los cuales esta “Guerra Fría” se está dando. Tal y como la Alemania del Este, en la actualidad existen regímenes con un control prácticamente absoluto sobre el manejo de la información, justo lo que se pretende evitar.
Pero el empeño que hay por estos regímenes por alienar a las naciones libres, es, simplemente, parte de su agenda de control total sobre la información. No por menos, se excusan en el argumento de la “libre competencia”, cuando por lo que muestran, solo saben utilizar métodos desleales como la hipersubvención de recursos que rebajan los precios de mercado, y hacen destacar productos que a priori son “iguales” que la competencia, pero más baratos y, por ende, más accesibles.
Véase el caso de los autos eléctricos chinos. O sin ir más lejos, en la implementación de nuevas tecnologías como las redes de 5G que en Costa Rica han sido objeto de la más harta polémica. Si fuera un tema de libre competencia, ni siquiera se considerarían sus productos. Además, que hoy más que nunca, el consumidor busca bienes de buena calidad, a buen precio. Pero si la seguridad sobre la información está en juego… la cosa cambia.
Anne Neuberger, ex asesora adjunta de Seguridad Nacional de EE.UU., advertía que: “El gobierno chino tiene un agente en las juntas de las compañías chinas pidiendo datos en cualquier momento. Hay un riesgo real para los costarricenses y sus comunicaciones, y cualquier compañía que tenga propiedad intelectual sensible.” (Neuberger, 2023).
Así que, ¿qué se puede hacer?; hemos de ver a naciones libres constantemente acosadas por sus respectivos Goliaths, para comprender que una solución parcial al descubrimiento total que provoca la inexistencia de un cuerpo militar, es precisamente, la ciberseguridad. De hecho, es la moneda que se ha de lanzar a la fuente si el deseo de nuestra democracia es subsistir frente a las dictaduras estatizantes de turno que justo, son las más simpatizantes de aquellos regímenes (tanto antiguos, como actuales) citados en este artículo.
Tenemos de ejemplo a Estonia que, tras sufrir un enorme ataque cibernético en 2007, modificó su estrategia hasta convertirse hoy en líder de ciberseguridad y digitalización gubernamental. O Israel, que ha convertido la ciberdefensa en un pilar clave de su seguridad nacional al estar rodeada de enemigos que la tienen amenazada de muerte hasta la actualidad.
En Costa Rica no existe ningún ejército. Pero existe un pueblo trabajador que no duda en defender su soberanía si es necesario. Dado que hemos demostrado al mundo que es posible coexistir pacíficamente sin tanques de guerra, hemos de demostrar también que con la información NO se juega.
Es por ello que la ciberseguridad debe tomar el rol principal en las estrategias de defensa de Costa Rica; se trata de la mejor forma de asegurar la libertad de nuestra democracia sin ningún ejército de por medio. Y finalmente, Costa Rica debe estrechar nuevamente su compromiso con las naciones libres y el mundo occidental; debe evitar caer en las manos de los grandes autócratas que hoy gobiernan la otra gran parte del mundo.
Referencias:
Departamento de Estado de EE.UU. (2025). Declaraciones del secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, en una rueda de prensa conjunta con el presidente de Costa Rica, Rodrigo Chaves Robles. https://www.state.gov/translations/spanish/declaraciones-del-secretario-de-estado-de-ee-uu-marco-rubio-en-una-rueda-de-prensa-conjunta-con-el-presidente-de-costa-rica-rodrigo-chaves-robles/
Neuberger, A. (2023). EE.UU. alerta por participación de China en telecomunicaciones: “Hay riesgo real para costarricenses y sus comunicaciones”. El Observador. https://observador.cr/ee-uu-alerta-por-participacion-de-china-en-telecomunicaciones-hay-riesgo-real-para-costarricenses-y-sus-comunicaciones/
Hyppönen, M. (2011). Three types of online attack [Conferencia TED]. TED Talks. https://www.ted.com/talks/mikko_hypponen_three_types_of_online_attack/transcriptEmbajada de EE.UU. en Costa Rica. (2023). Cooperación con Costa Rica para explorar oportunidades de la cadena de suministro de semiconductores. https://cr.usembassy.gov/es/cooperacion-con-costa-rica-para-explorar-oportunidades-de-la-cadena-de-suministro-de-semiconductores/#:~:text=Viernes%2014%20de%20julio%20del%202023&text=%E2%80%9CEstados%20Unidos%20ve%20a%20Costa,de%20Estados%20Unidos%2C%20Cynthia%20Telles